Introducción

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Los mensajes importantes vienen a veces de fuentes improbables y cuando menos esperado. El Libro del Contexto es el producto de años incertidumbre agonizante, ocurrencias improbables, angustia y duda. Sus palabras fundamentales no son mías. Ellas fueron dadas a mí, como yo ahora las paso a usted. Ni yo, ni mis experiencias personales son importantes en este asunto, como ni el mensajero ni los medios de transporte afectan la validez y el significado del mensaje.

Tomó cuatro años para digerir estas palabras, para considerar y aceptar su origen, para organizarlas, y finalmente convertirlas en escritura. Al final, ellas surgieron exactamente como originalmente dadas – un tributo a su fuente y a su orden inherente y complejidad. Como fue aclarado desde un comienzo, no he interpretado lo que se me fue dado a saber, ni he añadído, ni borrado del mensaje original. Se lo presento aquí en su totalidad, para que usted lo interprete como mejor se acomode a sus creencias, circunstancias y necesidades. Estas palabras, sin embargo, tendrá significado sólo para aquellos que sinceramente las pueden oír, eso es, con un corazón y mente abiertos.

Hay muchos evangelios existentes y libros santos registrados por culturas diversas en lo que se percibieron generalmente como tiempos de gran necesidad. No es coincidencia que tales palabras buenas vengan en momentos estratégicos. Propongo que nuestra propia necesidad, ahora después de tanto tiempo, sin una indicación clara que Dios, aun conceptualizado, este entre nosotros o exista, es muy grande, tal vez demasiado grande.

Diferentes de las generaciones que nos precedieron, los asuntos que encaramos hoy implican no solo vida y muerte pero la creacion de vida fuera del cuerpo. Sin embargo, aún mientras intentamos crear vida por medios alternos, vidas y embriones aun en la matriz son silenciosamente matados, muchas vidas pasan hambre, y muchos son llevados por enfermedades curables. Mientras, las personas de fe y religión luchan entre sí mismos sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto, lo que es bueno y lo que es malo, citando selectivamente escrituras antiguas para justificar sus acciones y sus inacciónes. Al final, los conceptos más fundamentales de amor y respeto mutuo para la vida, que subyacen virtualmente todos los sistemas sagrados de textos y creencia van ignorados, desesperadamente perdidos en un debate amargo.

Trágicamente y quizás mas objetablemente, Dios a menudo es invocado como al que en su nombre graves acciones son tomadas, como si estuvieramos autorizados de algún modo para juzgar y castigar en Su nombre. Aún cuando somos encarados con la necesidad de tomar decisiones cada vez más complejas que impresionarán a la humanidad en un futuro lejano, un número creciente entre nosotros no reconoce nada más que a sí mismos, y ningun tiempo de importancia mas que aquel en el que estan viviendo. Esta falta de vision demuestra que nosotros no estamos preparados para tomar tales decisiones sin antes entender y aceptar las responsabilidades que las acompañan. Esto no puede y no ocurrirá sin adoptar un código de vida, viviendo para servir como un guía, y una vision menos corta de nuestro papel individual en la corriente de la existencia humana.

El Libro del Contexto no es un texto menos inspirado que cualquier otro que ha venido antes. Es oportuno, y su idioma y principios fundamentales son claros, como es su visión de lo qué la vida puede y debe ser. Es un abogado para sus niños, para aquellos niños, y para todo esas generaciones futuras que dependen de nosotros para asegurar para ellos un lugar seguro y alegre en la vida. Apela a su corazón y a su mente a favor de su propio bien, así como el de otros. Dice a cada uno de nosotros lo que necesitamos saber para tomar el próximo paso en el viaje humano. Con la misma importancia, habla directamente a usted acerca de su propósito en la vida, y afirma su importancia en la gran cuerda, la existencia humana.

Si usted lee este texto con un corazón abierto seguramente que oira algo infinitamente amoroso que hablara a usted en una simple voz. Si usted cree o no en un poder más alto, o su vision de Dios es singular o plurar, o amorfo, como hombre, o como mujer, todos esto es poco importante. Las palabras género-específicas utilizadas en este libro  se relacionan simplemente a cómo esa voz viene a mí, y a nada más. Viene como el Padre, y es así como yo me refiero, respetuosamente en esos términos. Al hacer esto, yo reconozco que tales referencias son solo metáforas que apelan a mi visión personal de Dios – una que puede diferir considerablemente de la de usted.

El Libro del Contexto no es el trabajo creador de un hombre, pero una manifestación física de Su mensaje. Como tal, cada lector puede encontrar un significado diferente en sus pasajes ya que cada uno de nosotros tenemos experiencias extraordinarias que transforman nuestra vida, asi como necesidades y un rol especial. Sepa que todas las interpretaciones consistentes con Sus palabras son correctas, por lo tanto puede ser considerado como un mensaje personal o como una transmición para toda la humanidad. Pero entienda que al interpretar este texto y dar cuenta de su valor, usted debe oírlo en su totalidad, sin añadir ni borrar, ya que forma un solo cuerpo que no puede ser separado una parte del otro.

Finalmente, si usted cree o no en Dios, o se considera una persona de fe, es poco importante. El sendero presentado en El Libro del Contexto no depende en ninguna predisposición hacia cualquiera, aunque la fe y Dios sean muy mencionados. Sino, apela simplemente a su habilidad inherente para amar no sólo a usted mismo pero a los demás, y una necesidad humana básica de encontrar un propósito en la vida. Dicho esto, yo debo acentuar que mientras todos pueden encontrar valor en las palabras de este libro, aquellos de fé lo encontrarán más rico en colores y con una voz más resonante, al leerlo por primera vez.

Si usted escoge el sendero presentado en este libro, le prometo que encontrará alguien maravilloso esperandolo en el camino. Quizás usted encontrará al Dios que viene conscientemente o inconscientemente buscado, o simplemente reenforzar una creencia existente. En todo caso, no se preocupe de reconocerlo. Descanse seguro que El se presentará a usted en términos que no podrá ignorar. Todo lo que importa es que usted tome el sendero, no que busque desesperadamente a su creador. Ya que al andar por el sendero, usted anda con El, y realiza el servicio no solo a usted mismo pero a todos lo demás, en la única manera de verdadero significado – haciendolo.

Así que ahora, empiezé el viaje. Alguien lo espera– lo conoce por su nombre, y esta muy agradecido que usted alla escogido este camino.

 

 

 

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