CAPITULO SIETE

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El Obsequio de la Vida

 

 

Contemplé las palabras buenas del Padre en su totalidad, y aun no podía entender por qué alguien con tanto amor permitiría o condonaría por algún propósito escondido, el sufrimiento de la humanidad, muerte y destrucción sobre ella misma.

 

Así que lo llamé enfurecido,

“¿Padre, por qué usted permite atrocidades contra el inocente?”

 

Y El contestó, ¿Soy Yo quien escoje cometer tales actos - o es el Hombre?”

 

Entonces El preguntó, ¿Habran menos muertos en mil años?”

 

 

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Usted no puede glorificar el matar en pensamiento ni en acto, y aun asi declarar que aborrece la muerte. Sepa que El no considera la vida, el obsequio más grande de todos, algo que ha de ser acortada o experimentada por sufrimiento. ¿Por qué entonces, usted al que la vida se le ha dado, trata este obsequio con poca estima?

 

La muerte no complace al Padre. Usted no debe procurar matar, y no debe procurar morir. El coloca el valor no en la muerte, pero en el persecución activa de su manera de vivir para la mejora de todos.

 

No vea el dolor, sufrimiento o muerte como senderos hacia el Padre, ya que ellos no lo son. No procure demostrar su amor por El a través del sufrimiento o el martirio, pero por la adherencia a Su Ley; el servicio a los demás y a la protección de la vida.

 

 

El sufrimiento no es un sendero; es una condición.

La muerte no es un sendero; es el fin del servicio.

 

 

No aspire a estar cerca a El en muerte si usted desdeña Su manera durante su vida. No espere encontrar en la oscuridad lo que usted no buscó en la luz. Sino, regocíjese que El está cerca de usted ahora, y viva según Su palabra ya que es la manera más segura de encontrarlo.

 

 

El paraíso que muchos buscan es la vida en si –

el trabajo para cumplir su promesa.

 

El Dios que usted busca está en su lado.


 

 

Desdeñe al Guerrero

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Rechace las palabras del guerrero, su manera y sus medios. Sea un escudo contra él. No procure destruir enemigos pero proteger aquellos en peligro, y re-encaminar a agresores al sendero del Padre.

 

No se convierta en el guerrero. Si usted arriesga su vida o la de otros en actos de agresión, por ninguna causa, utilize ese mismo valor para preservar la vida siguiendo la paz, ya que no hay causa más grande. Demuestre grandeza no infligiendo el sufrimiento y la muerte, pero disminuyendolo o previenela.

 

¿Preguntará seguramente, qué entonces debo hacer si un enemigo ataca a mi gente? Dese cuenta primero que todos son su gente – todos son su familia. Al reconocer esto usted encontrará seguramente otros medios, aparte de matar, para responder a la agresión. Si usted mata intencionalmente o causa sufrimiento, usted rompe Su Ley. No hay excepción.

 

¿Si se podría deshacer toda la matanza violenta innecesaria del pasado, usted no lo haría? ¿Acaso usted no correjiria las injusticias y restauria la vida a aquellos de quien se la tomó? Usted debe trabajar para impedir tales injusticias, ahora y en el futuro.

 

 

La pacificación no es un acto pasivo –

luche agresivamente para evitar conflicto.

 

 

Sepa que la matanza de una sola persona es un holocausto, ya que la cuerda humana crece más débil con cada trozo de hilo que es cortado. ¿En la vista eterna del Padre, muchos habrán de morir durante los proximos mil años – pero cuántas generaciones pudieron haber nacido de los asesinados? Allí se encuentra la tragedia que El nos llama a  rectificar.

 

Al matar, el presente y el futuro se destruyen. Considérese entonces un sobreviviente de las innumerables matanzas del pasado, o usted no viviría de otro modo. La muerte es una consecuencia natural del vivir. No acelere lo inevitable.

 

Finalmente, sepa que nuestra pena del sufrimiento y la muerte del uno al otro es nuestro propio castigo. Sufrimos como personas, destruimos nuestras generaciones futuras, y nos disminuimos en Su vista.

 

Al matar, nosotros servimos al enemigo que nos degradará. El Padre no condona actos de violencia, sino, en nuestro derecho de escoger nos permite errar, para soportar las consecuencias de nuestras acciones y aprender que hay una mejor manera.

 

 

 

 

 

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