CAPITULO CINCO

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Propósito y Responsabilidad

 

 

En el principio, las palabras de mi Padre vinieron como un torrente, llevando con ellas gran confusión. Yo no podía entender el propósito en la unión de mi mente con la Suya. Al cuestionarlo, dude, y en esa duda se ideó una prueba.

 

Para confundirlo, le hice una pregunta que yo creí no podría tener respuesta. “Dime Padre, ¿Cual es el propósito de mi vida?”

 

Y sin vacilar El contestó,

 

“Escribir tu nombre”

 

 

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“Escribir tu nombre.” En esa respuesta tan sencilla El define el contexto y el propósito para todos nosotros. Usted escribe su nombre para generaciones presentes y  futuras no en términos de riqueza ni  posición, pero en términos de amor y servicio a otros. Usted escribe su nombre con una mano guiada por amor, y una pluma que fluye con sus actos de generosidad.

 

Este concepto de amor no es nuevo; es fundamental a Su manera y se ha enseñado muchas veces en el pasado. Que la demostración de tal amor es el solo propósito para cada una de nuestras vidas, sin embargo, es afirmado y aclarado. Esta es la razón por la que nosotros hemos sido creados – todo lo demás que hacemos en la vida es subordinado a esto, nuestra vocación primaria.

 

Cómo cada uno de nosotros manifestemos ese propósito, es lo que tenemos que concebir. Las maneras de expresar tal amor son innumerables ya que el amor es un trabajo que puede hacer de muchas maneras – todos contribuyendo a la construcción de una Casa firme capaz de resistir las más violentas tempestades.

 

Muchos viven en la ausencia de propósito y dirección. Ellos se preguntan por qué fueron creados y por falta de una respuesta digna, pasan su tiempo en la auto-gratificación con los placeres transitorios de la vida. Cuándo ellos ya no están, casi nada de valor queda.

 

Muchas personas ven sus vidas como aislados e independientes acontecimientos, sin relación con la vida de otros. Tales vidas están desprovistas de propósito y responsabilidad. Usted malgasta su existencia si, como ellos, sigue este sendero, nunca dando a los demas y esquivando su responsabilidad hacia otros.

 

 

Vea su vida en contexto

con la cadena que es la vida del Hombre –

ya que el Padre lo ve como una

conexión esencial en esta cadena.

 

Usted no es uno solo,  pero muchos.

Usted es el producto de todo lo que vino antes –

y la base para todo lo que sigue.

 

 

Somos el producto de mil generaciones, y una base para las mil generaciones por venir. Personificamos todo lo que vino antes, en sustancia y espíritu, así como el que aun no nace, nos personificará; ellos son nuestro legado verdadero, ellos son su legado verdadero. Ellos son todo lo de gran valor que quedara cuando ya nos hayamos ido. Ellos son todo lo que vale la pena luchar por proteger y preservar.

 

 

Nosotros conectamos el pasado con el futuro.

Usted conecta el pasado con el futuro.

Usted es importante.

 

 

Si usted entiende esta conexión, entonces usted seguramente sabe que no hay propósito más grande en la vida, ninguna inversión más significativa de tiempo, energía y recursos que preparar el camino para aquellos por venir. Y usted sabe que no hay mejor defensa en la Guerra contra la degradación del Hombre que actuar agresivamente para reforzar y para preservar la humanidad.

 

 

Somos responsables.

Usted es responsable.

 

 

Usted no puede escribir su nombre bravamente e imborrablemente sin reconocer y aceptar su responsabilidad para otros. Si usted escoge lo contrario, sus contemporáneos y sucesores llevarán la carga de su negligencia. Ellos pagarán el precio así como cada uno de nosotros aguantamos la falla de nuestros antecesores y contemporáneos.

 

La evidencia de tal falla nos confronta y nos ofende cada día – la guerra, la violencia, el asesinato, la pobreza, el hambre, la enfermedad, la falta de vivienda, y la soledad. Nos incumbe a cada uno de nosotros el ayudar a eliminar tales condiciones ahora y en el futuro.

 

Ya sea intencional o no, cuando usted prepara el sendero para otros, usted demuestra el amor por el Padre. Usted no puede adorar, amarlo y honorarlo de otro modo. Bajo Su techo, no hay pensamiento, palabra o acto de valor más grande que aquel basado  en  amor.

 

            Si usted acepta esta responsabilidad, entonces usted debe adherirse a la creencia activa de:

 

 

Todas las personas son sus dependientes –

todos los hijos son sus hijos.

 

 

El bienestar de ellos es su carga, dondequiera que usted pueda encontrar pena.

 

Usted debe reclamar aquellos necesitados como suyos, así como el Padre lo reclama a usted.

 

 

No permita que ningún niño vaya sin ser querido,

No permita que ningun hambriento vaya sin ser alimentado,

No permita que ningun sediento vaya insatisfecho,

No permita que ninguna persona vaya sin refugio,

No permita que ninguna enfermo vaya sin tratamiento,

No permita que ningún grito de soledad vaya sin ser contestado,

            No permita que nadie perezca si se puede salvar.

 

 

Haga las cosas más pequeñas y El lo sabrá. Haga la menor diferencia y El lo reconocerán. Realice el acto más leve de bondad y El estará agradecido.Realice el acto más remoto de amor, y usted será amado.

 

¿Su recompensa por esto? No debe esperar ninguna. Haga lo que es correcto porque es bueno, y lo que es bueno porque es correcto. Este satisfecho solo con saber que usted hace su trabajo bien, y cumple su obligación en la vida.

 

No sea desalentado por la dificultad de lo que le es preguntado. Usted está envestido con mucho del Padre y tiene el poder de realizar milagros. Demuestre que todo lo que parece insuperable puede ser conquistado. No Lo llame por aquello por lo que usted no esta dispuesto a hacer un sacrificio personal. Llamelo sólo para lo que usted no puede hacer o por una causa que tiene que ser alcanzada.

 

Quite la duda y el temor que lo detienen de Su sendero y su trabajo. La duda es una barrera a la fé y el consentimiento de actuar. Usted Lo puede dudar, pero no puede dudar la virtud de Su manera. Crea primero en lo que El le haria hacer. Entonces, descanse seguró que El esperara por el sendero si usted Lo busca.

 

Elimine el temor dentro de usted ya que es la principal arma del arsenal del enemigo – un arma que puede disuadir aún aquellos de gran fuerza y fe. Se presenta en  muchas formas – el temor de la pérdida material, del daño físico, del fracaso, y del ridículo – el temor de tomar un paso valiente. No caiga preso de él.

 

Busque ánimo y fuerza, no de los que rechazan Su manera, pero de los que siguen Su sendero junto con usted. Encuentre su coraje y permitale crecer con cada paso que usted toma.

                       

 

 

Recuerde siempre que sus camaradas en el viaje

 por Su sendero, aunque silenciosos,

están con usted.

 

Recuerde siempre que El, aunque silencioso,

esta con usted.

 

Sobre todas las cosas,

usted no está solo.


 

 

 

 

 

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