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CAPITULO TRES ***** Reclamando la Casa
Un hijo viene a reclamar la Casa de su Padre. Esta casa no es de madera, ladrillo ni piedra; no es iglesia, mezquita, ni templo, ni ninguna escuela de pensamiento religioso. Lo que és, es un lugar sagrado que sobrepasa todos los otros. Esta construido de carne y hueso y contiene el corazón y la mente del Hombre, ya que el Hombre es la casa del Padre. Es por dentro y atravéz de cada uno de nosotros que El escoge vivir y actuar en el mundo. La Casa esta en problemas. Ha sido llevada por generaciones de negligencia, llena de odio, violencia y corrupción de Su palabra, atravéz de avaricia, interés propio é ignorancia. El ha mirado el decaimiento de Su Casa y ha esperado en vano por su restauración. Ahora El la reclamará por intermedio de un hijo – un emisario, la vanguardia del Padre, el maestro y el mensajero. El es ambos, singular y plural, el hombre y la mujer. Y a su lado, la humanidad misma, luchando juntos no por el bien del Padre, pero por el bien del Hombre. La reclamación y restauración no vendrán sin confusión y dolor. Este es el precio que se debe pagar para asegurar el fúturo. Habrá gran resistencia entre los que se han desviado más lejos de Su sendero – esos tan desprovisto de fé o sumidos en el dogma que no hay sitio para nada nuevo – todo esos incapazes de oír Su voz sobre el clamor de la suya. Aquellos que deben proclamar fuertemente su comprensión del Padre revelarán su ignorancia de El. Tenga cuidado de ellos, y determine por usted mismo lo que es bueno y lo que es malo, lo que es verdad y lo que es falso, cual es Su sendero y cual no es. Este es El Libro del Contexto. Atravéz del cual, el Padre le recuerda lo mucho que ya ha sido dado. El construye sobre mensajes del pasado, ya que El no destruirá la base de Su Casa para reclamarla y reedificarla. Lo que El pide es que usted renueve su comprensión de lo que ha venido antes, y oiga lo nuevo – aquello que le da lo que usted busca pero no puede encontrar – una comprensión clara de su lugar y papel en todas las cosas, el contexto para su existencia. Usted se preguntará quién es el que lleva este mensaje. La respuesta no es importante. Sólo las palabras tienen significado. Usted preguntará por qué, si esto es sinceramente un mensaje del Padre, El no habla directamente. La respuesta esta frente a usted. Lea estas palabras – abra su corazón y su mente para que usted pueda oir. El habla con usted ahora.
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