El Libro del Contexto Dios Aún Habla Relatado por Joseph Lavant Traducido por Jonathan Bascones Peru Esta traducción de Inglés al Español fue hecha en parte por el software. Si usted encuentra errores, envíe por favor las correcciones a admin@bookofcontext.com. OMI Publications Dallas, Texas USA PRIMERA EDICION de OMI Publications, Marzo del 2005 Derechos de reproducción (c) 2005 por Joseph Lavant Todos los derechos reservados. Publicado por OMI Publications, una impresión de Oaklawn Marketing Inc. P.O. Box 190615 Dallas, TX 75219 USA ISBN: 0-9764628-0-X Por favor visite nuestro sitio en el internet: www.bookofcontext.com Contáctenos a: admin@bookofcontext.com CONTENIDO Introducción CAPITULO 1 Primeras Palabras. | 8 CAPITULO 2 Reclamando la Casa. | 9 CAPITULO 3 Escuchen como Niños | 12 CAPITULO 4 Propósito y Responsabilidad | 13 CAPITULO 5 No Hombre se Sienta a la Cabeza de Su Mesa | 17 CAPITULO 6 El Obsequio de Vida | 22 CAPITULO 7 La Guerra Puede Ser Perdida | 24 CAPITULO 8 La Invitación más Grande | 26 Usted no es pero un visitante aquí. Así que recoga sus herramientas - y prepárece a hacer su trabajo. Introducción ***** Los mensajes importantes vienen a veces de fuentes improbables y cuando menos esperado. El Libro del Contexto es el producto de años incertidumbre agonizante, ocurrencias improbables, angustia y duda. Sus palabras fundamentales no son mías. Ellas fueron dadas a mí, como yo ahora las paso a usted. Ni yo, ni mis experiencias personales son importantes en este asunto, como ni el mensajero ni los medios de transporte afectan la validez y el significado del mensaje. Tomó cuatro años para digerir estas palabras, para considerar y aceptar su origen, para organizarlas, y finalmente convertirlas en escritura. Al final, ellas surgieron exactamente como originalmente dadas - un tributo a su fuente y a su orden inherente y complejidad. Como fue aclarado desde un comienzo, no he interpretado lo que se me fue dado a saber, ni he añadído, ni borrado del mensaje original. Se lo presento aquí en su totalidad, para que usted lo interprete como mejor se acomode a sus creencias, circunstancias y necesidades. Estas palabras, sin embargo, tendrá significado sólo para aquellos que sinceramente las pueden oír, eso es, con un corazón y mente abiertos. Hay muchos evangelios existentes y libros santos registrados por culturas diversas en lo que se percibieron generalmente como tiempos de gran necesidad. No es coincidencia que tales palabras buenas vengan en momentos estratégicos. Propongo que nuestra propia necesidad, ahora después de tanto tiempo, sin una indicación clara que Dios, aun conceptualizado, este entre nosotros o exista, es muy grande, tal vez demasiado grande. Diferentes de las generaciones que nos precedieron, los asuntos que encaramos hoy implican no solo vida y muerte pero la creacion de vida fuera del cuerpo. Sin embargo, aún mientras intentamos crear vida por medios alternos, vidas y embriones aun en la matriz son silenciosamente matados, muchas vidas pasan hambre, y muchos son llevados por enfermedades curables. Mientras, las personas de fe y religión luchan entre sí mismos sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto, lo que es bueno y lo que es malo, citando selectivamente escrituras antiguas para justificar sus acciones y sus inacciónes. Al final, los conceptos más fundamentales de amor y respeto mutuo para la vida, que subyacen virtualmente todos los sistemas sagrados de textos y creencia van ignorados, desesperadamente perdidos en un debate amargo. Trágicamente y quizás mas objetablemente, Dios a menudo es invocado como al que en su nombre graves acciones son tomadas, como si estuvieramos autorizados de algún modo para juzgar y castigar en Su nombre. Aún cuando somos encarados con la necesidad de tomar decisiones cada vez más complejas que impresionarán a la humanidad en un futuro lejano, un número creciente entre nosotros no reconoce nada más que a sí mismos, y ningun tiempo de importancia mas que aquel en el que estan viviendo. Esta falta de vision demuestra que nosotros no estamos preparados para tomar tales decisiones sin antes entender y aceptar las responsabilidades que las acompañan. Esto no puede y no ocurrirá sin adoptar un código de vida, viviendo para servir como un guía, y una vision menos corta de nuestro papel individual en la corriente de la existencia humana. El Libro del Contexto no es un texto menos inspirado que cualquier otro que ha venido antes. Es oportuno, y su idioma y principios fundamentales son claros, como es su visión de lo qué la vida puede y debe ser. Es un abogado para sus niños, para aquellos niños, y para todo esas generaciones futuras que dependen de nosotros para asegurar para ellos un lugar seguro y alegre en la vida. Apela a su corazón y a su mente a favor de su propio bien, así como el de otros. Dice a cada uno de nosotros lo que necesitamos saber para tomar el próximo paso en el viaje humano. Con la misma importancia, habla directamente a usted acerca de su propósito en la vida, y afirma su importancia en la gran cuerda, la existencia humana. Si usted lee este texto con un corazón abierto seguramente que oira algo infinitamente amoroso que hablara a usted en una simple voz. Si usted cree o no en un poder más alto, o su vision de Dios es singular o plurar, o amorfo, como hombre, o como mujer, todos esto es poco importante. Las palabras género-específicas utilizadas en este libro se relacionan simplemente a cómo esa voz viene a mí, y a nada más. Viene como el Padre, y es así como yo me refiero, respetuosamente en esos términos. Al hacer esto, yo reconozco que tales referencias son solo metáforas que apelan a mi visión personal de Dios - una que puede diferir considerablemente de la de usted. El Libro del Contexto no es el trabajo creador de un hombre, pero una manifestación física de Su mensaje. Como tal, cada lector puede encontrar un significado diferente en sus pasajes ya que cada uno de nosotros tenemos experiencias extraordinarias que transforman nuestra vida, asi como necesidades y un rol especial. Sepa que todas las interpretaciones consistentes con Sus palabras son correctas, por lo tanto puede ser considerado como un mensaje personal o como una transmición para toda la humanidad. Pero entienda que al interpretar este texto y dar cuenta de su valor, usted debe oírlo en su totalidad, sin añadir ni borrar, ya que forma un solo cuerpo que no puede ser separado una parte del otro. Finalmente, si usted cree o no en Dios, o se considera una persona de fe, es poco importante. El sendero presentado en El Libro del Contexto no depende en ninguna predisposición hacia cualquiera, aunque la fe y Dios sean muy mencionados. Sino, apela simplemente a su habilidad inherente para amar no sólo a usted mismo pero a los demás, y una necesidad humana básica de encontrar un propósito en la vida. Dicho esto, yo debo acentuar que mientras todos pueden encontrar valor en las palabras de este libro, aquellos de fé lo encontrarán más rico en colores y con una voz más resonante, al leerlo por primera vez. Si usted escoge el sendero presentado en este libro, le prometo que encontrará alguien maravilloso esperandolo en el camino. Quizás usted encontrará al Dios que viene conscientemente o inconscientemente buscado, o simplemente reenforzar una creencia existente. En todo caso, no se preocupe de reconocerlo. Descanse seguro que El se presentará a usted en términos que no podrá ignorar. Todo lo que importa es que usted tome el sendero, no que busque desesperadamente a su creador. Ya que al andar por el sendero, usted anda con El, y realiza el servicio no solo a usted mismo pero a todos lo demás, en la única manera de verdadero significado - haciendolo. Así que ahora, empiezé el viaje. Alguien lo espera- lo conoce por su nombre, y esta muy agradecido que usted alla escogido este camino. CAPITULO UNO ***** Primeras Palabras En un cuarto, iluminado sólo por el parpadeao de las velas, un monje solitario se levantó como si esperara por alguien. Viéndolo, yo supe que él era el primero con quien compartiría las palabras de mi Padre. Me acerqué y hablé suavemente, diciendole que llevaba un mensaje. Entonces, mirando a los ojos del monje, le hice la pregunta que mi Padre me instruyó a hacer a todo aquel a quien entregaría las buenas noticias. "¿Es usted un hombre de gran fé? Ya que sólo un hombre de gran fé puede oír el mensaje. "Sí," él contestó en un susurro. "Entonces escúcheme. Un hijo viene a reclamar la Casa de su Padre." El Monasterio de Montserrat, España agosto 2001 CAPITULO DOS ***** Reclamando la Casa "Un hijo viene a reclamar la Casa de su Padre." Este viaje empieza con un mensaje sencillo pero poderoso. Es un anuncio y una declaración de identidad, como uno quizás conteste a la pregunta, "¿Quién anda allí?" A muchos hablará de nada más que un fervor religioso sin fundamento, desesperación, o falsas esperanzas destinadas al fracaso. A otros proclamará la llegada de un hermano, en conjunto con la creencia que cada uno de nosotros somos hijos de Dios, el Padre. La verdad es, este hijo es una nave escogida, un enviado mandado entre nosotros para demostrar el gran amor de su Padre, para cumplir un papel específico, y más importante, para demostrar que nosotros no somos olvidados. ¿Cómo lo reconoceremos? La respuesta es clara. Si conocemos al Padre, seguramente conoceremos al hijo. Aquellos de fé lo reconocerán inmediatamente, y los que no la tienen reconocerán la preséncia de algo extraordinario cuando él llame. Muchas de las situaciones que se nos presentan dependen en la fé. Nuestra habilidad para confiar completamente y sin vacilación. Fe, ya séa en Dios o en el hombre, es una creencia segura y confiada, que no depende de pruebas lógicas o evidencias materiales. Si usted tiene fé en Dios, usted está dispuesto a rendirse en Sus manos después de exceder los límites de sus propias habilidades. De lo contrario se rendiria a circunstancias irrefrenables sin esperanza. Pero, fe en Dios va mano a mano con la lealtad, por lo que usted debe escoger un sendero - el de El o el de las voces más oscuras de la naturaleza humana y las influencias que engatusan cada uno de nosotros para sucumbir a ellas. ¿Es usted una persona de ese tipo de fé? ¿Ha escogido ya el sendero iluminado? Si la respuesta es sí, permita que estas palabras refuercen y profundicen su compromiso. Si no, o usted esta inseguro, entonces escuche con cuidado, y usted puede encontrar el valor para tomar el primer paso. Fe en Dios, por naturaleza, reconoce que existencia abarca más alla de lo que los sentidos físicos pueden percibir. Lo que queda al acecho en las sombras más allá del horizonte de esos sentidos, es maravilloso y a la vez espantoso; fuerzas que aunque invisible están sin embargo activas en nuestra vida. Ellas hablan a nosotros sutilmente jugando sobre nuestros deseos, nuestras esperanzas y nuestros temores. Ellas comunican emocionalmente y a menudo sin una razón clara. Ellas nos mueven a los mas inspiradores trabajos de creatividad, bondad y humildad - y los mas horribles actos de crueldad, muerte y destruccion. Podemos ser criaturas de pensamientos libres, pero nosotros no estamos libres de las influencia sobre los senderos que escogemos en la vida. Una gran Guerra esta ocurriendo. Pasa desapercibida y sus muertes incontables, aunque en número, ellos son menos comparados con cualquier holocausto del pasado. Esta es una guerra que empezó desde el momento que la humanidad tomó su primer aliento, y continuará descontroladamente hasta que de su último. Aunque la lucha sea dada en un plano tan ancha como la tierra o estrecho como una sola mente, el resultado no es menos crítico. La historia demuestra repetidas veces que los monstruos a menudo desovan de las más pequeñas y mas solitarias semillas. Las casualidades de esta Guerra no son restringidas a los muertos, pero incluyen los abandonados, los hambrientos, los enfermos de mente y cuerpo, los que vagan sin lugar o propósito, y los que nunca nacerán. Somos confrontados con tales casualidades cada día. Tal vez usted es uno de ellos; quizás usted escoge ignorarlos. Si usted ya está en esta Guerra habiendo escogido el buen sendero, entonces usted sabe que las armas más efectivas en su arsenal no son nada más que el amor, la compasión, la tolerancia y la paciencia. Y si usted no lo esta, escuche Su voz en las palabras de este libro. El le llama para actuar ahora - en favor de sus niños, y todas las personas. ***** Un hijo viene a reclamar la Casa de su Padre. Esta casa no es de madera, ladrillo ni piedra; no es iglesia, mezquita, ni templo, ni ninguna escuela de pensamiento religioso. Lo que és, es un lugar sagrado que sobrepasa todos los otros. Esta construido de carne y hueso y contiene el corazón y la mente del Hombre, ya que el Hombre es la casa del Padre. Es por dentro y atravéz de cada uno de nosotros que El escoge vivir y actuar en el mundo. La Casa esta en problemas. Ha sido llevada por generaciones de negligencia, llena de odio, violencia y corrupción de Su palabra, atravéz de avaricia, interés propio é ignorancia. El ha mirado el decaimiento de Su Casa y ha esperado en vano por su restauración. Ahora El la reclamará por intermedio de un hijo - un emisario, la vanguardia del Padre, el maestro y el mensajero. El es ambos, singular y plural, el hombre y la mujer. Y a su lado, la humanidad misma, luchando juntos no por el bien del Padre, pero por el bien del Hombre. La reclamación y restauración no vendrán sin confusión y dolor. Este es el precio que se debe pagar para asegurar el fúturo. Habrá gran resistencia entre los que se han desviado más lejos de Su sendero - esos tan desprovisto de fé o sumidos en el dogma que no hay sitio para nada nuevo - todo esos incapazes de oír Su voz sobre el clamor de la suya. Aquellos que deben proclamar fuertemente su comprensión del Padre revelarán su ignorancia de El. Tenga cuidado de ellos, y determine por usted mismo lo que es bueno y lo que es malo, lo que es verdad y lo que es falso, cual es Su sendero y cual no es. Este es El Libro del Contexto. Atravéz del cual, el Padre le recuerda lo mucho que ya ha sido dado. El construye sobre mensajes del pasado, ya que El no destruirá la base de Su Casa para reclamarla y reedificarla. Lo que El pide es que usted renueve su comprensión de lo que ha venido antes, y oiga lo nuevo - aquello que le da lo que usted busca pero no puede encontrar - una comprensión clara de su lugar y papel en todas las cosas, el contexto para su existencia. Usted se preguntará quién es el que lleva este mensaje. La respuesta no es importante. Sólo las palabras tienen significado. Usted preguntará por qué, si esto es sinceramente un mensaje del Padre, El no habla directamente. La respuesta esta frente a usted. Lea estas palabras - abra su corazón y su mente para que usted pueda oir. El habla con usted ahora. CAPITULO TRES ***** Escuche como Niños Es el padre sabio y diligente que se queda atento. Es el padre amoroso que proporciona guía para salvar a sus niños del daño. Así que es ahora que El habla como nuestro Padre, ya que estamos en gran necesidad. Por lo tanto escucha como Su niños - y oigan Sus palabras. CAPITULO CUATRO ***** Propósito y Responsabilidad En el principio, las palabras de mi Padre vinieron como un torrente, llevando con ellas gran confusión. Yo no podía entender el propósito en la unión de mi mente con la Suya. Al cuestionarlo, dude, y en esa duda se ideó una prueba. Para confundirlo, le hice una pregunta que yo creí no podría tener respuesta. "Dime Padre, ¿Cual es el propósito de mi vida?" Y sin vacilar El contestó, "Escribir tu nombre" ***** "Escribir tu nombre." En esa respuesta tan sencilla El define el contexto y el propósito para todos nosotros. Usted escribe su nombre para generaciones presentes y futuras no en términos de riqueza ni posición, pero en términos de amor y servicio a otros. Usted escribe su nombre con una mano guiada por amor, y una pluma que fluye con sus actos de generosidad. Este concepto de amor no es nuevo; es fundamental a Su manera y se ha enseñado muchas veces en el pasado. Que la demostración de tal amor es el solo propósito para cada una de nuestras vidas, sin embargo, es afirmado y aclarado. Esta es la razón por la que nosotros hemos sido creados - todo lo demás que hacemos en la vida es subordinado a esto, nuestra vocación primaria. Cómo cada uno de nosotros manifestemos ese propósito, es lo que tenemos que concebir. Las maneras de expresar tal amor son innumerables ya que el amor es un trabajo que puede hacer de muchas maneras - todos contribuyendo a la construcción de una Casa firme capaz de resistir las más violentas tempestades. Muchos viven en la ausencia de propósito y dirección. Ellos se preguntan por qué fueron creados y por falta de una respuesta digna, pasan su tiempo en la auto-gratificación con los placeres transitorios de la vida. Cuándo ellos ya no están, casi nada de valor queda. Muchas personas ven sus vidas como aislados e independientes acontecimientos, sin relación con la vida de otros. Tales vidas están desprovistas de propósito y responsabilidad. Usted malgasta su existencia si, como ellos, sigue este sendero, nunca dando a los demas y esquivando su responsabilidad hacia otros. Vea su vida en contexto con la cadena que es la vida del Hombre - ya que el Padre lo ve como una conexión esencial en esta cadena. Usted no es uno solo, pero muchos. Usted es el producto de todo lo que vino antes - y la base para todo lo que sigue. Somos el producto de mil generaciones, y una base para las mil generaciones por venir. Personificamos todo lo que vino antes, en sustancia y espíritu, así como el que aun no nace, nos personificará; ellos son nuestro legado verdadero, ellos son su legado verdadero. Ellos son todo lo de gran valor que quedara cuando ya nos hayamos ido. Ellos son todo lo que vale la pena luchar por proteger y preservar. Nosotros conectamos el pasado con el futuro. Usted conecta el pasado con el futuro. Usted es importante. Si usted entiende esta conexión, entonces usted seguramente sabe que no hay propósito más grande en la vida, ninguna inversión más significativa de tiempo, energía y recursos que preparar el camino para aquellos por venir. Y usted sabe que no hay mejor defensa en la Guerra contra la degradación del Hombre que actuar agresivamente para reforzar y para preservar la humanidad. Somos responsables. Usted es responsable. Usted no puede escribir su nombre bravamente e imborrablemente sin reconocer y aceptar su responsabilidad para otros. Si usted escoge lo contrario, sus contemporáneos y sucesores llevarán la carga de su negligencia. Ellos pagarán el precio así como cada uno de nosotros aguantamos la falla de nuestros antecesores y contemporáneos. La evidencia de tal falla nos confronta y nos ofende cada día - la guerra, la violencia, el asesinato, la pobreza, el hambre, la enfermedad, la falta de vivienda, y la soledad. Nos incumbe a cada uno de nosotros el ayudar a eliminar tales condiciones ahora y en el futuro. Ya sea intencional o no, cuando usted prepara el sendero para otros, usted demuestra el amor por el Padre. Usted no puede adorar, amarlo y honorarlo de otro modo. Bajo Su techo, no hay pensamiento, palabra o acto de valor más grande que aquel basado en amor. Si usted acepta esta responsabilidad, entonces usted debe adherirse a la creencia activa de: Todas las personas son sus dependientes - todos los hijos son sus hijos. El bienestar de ellos es su carga, dondequiera que usted pueda encontrar pena. Usted debe reclamar aquellos necesitados como suyos, así como el Padre lo reclama a usted. No permita que ningún niño vaya sin ser querido, No permita que ningun hambriento vaya sin ser alimentado, No permita que ningun sediento vaya insatisfecho, No permita que ninguna persona vaya sin refugio, No permita que ninguna enfermo vaya sin tratamiento, No permita que ningún grito de soledad vaya sin ser contestado, No permita que nadie perezca si se puede salvar. Haga las cosas más pequeñas y El lo sabrá. Haga la menor diferencia y El lo reconocerán. Realice el acto más leve de bondad y El estará agradecido.Realice el acto más remoto de amor, y usted será amado. ¿Su recompensa por esto? No debe esperar ninguna. Haga lo que es correcto porque es bueno, y lo que es bueno porque es correcto. Este satisfecho solo con saber que usted hace su trabajo bien, y cumple su obligación en la vida. No sea desalentado por la dificultad de lo que le es preguntado. Usted está envestido con mucho del Padre y tiene el poder de realizar milagros. Demuestre que todo lo que parece insuperable puede ser conquistado. No Lo llame por aquello por lo que usted no esta dispuesto a hacer un sacrificio personal. Llamelo sólo para lo que usted no puede hacer o por una causa que tiene que ser alcanzada. Quite la duda y el temor que lo detienen de Su sendero y su trabajo. La duda es una barrera a la fé y el consentimiento de actuar. Usted Lo puede dudar, pero no puede dudar la virtud de Su manera. Crea primero en lo que El le haria hacer. Entonces, descanse seguró que El esperara por el sendero si usted Lo busca. Elimine el temor dentro de usted ya que es la principal arma del arsenal del enemigo - un arma que puede disuadir aún aquellos de gran fuerza y fe. Se presenta en muchas formas - el temor de la pérdida material, del daño físico, del fracaso, y del ridículo - el temor de tomar un paso valiente. No caiga preso de él. Busque ánimo y fuerza, no de los que rechazan Su manera, pero de los que siguen Su sendero junto con usted. Encuentre su coraje y permitale crecer con cada paso que usted toma. Recuerde siempre que sus camaradas en el viaje por Su sendero, aunque silenciosos, están con usted. Recuerde siempre que El, aunque silencioso, esta con usted. Sobre todas las cosas, usted no está solo. CAPITULO CINCO ***** No Hombre se Sienta a la Cabeza de Su Mesa El Padre tiene dos leyes. Ellas son la base sobre lo que todo descansa. Ellas son inmutables, universales y eternas. Amense el uno al otro. No permita ningun acto del hombre en Su nombre, pero según Su Ley. Adore el uno al otro ***** Todo lo que es justo sigue de aquí, ya ques si usted ama a los demas, usted no les causará daño. Usted no matará, ya que al matar usted destruye generaciones, y debilita la cadena de la vida, que es el Hombre. Usted no soportará falso testimonio contra otros. Usted no codiciará ni usurpará lo que no es suyo. Usted respetará a los demas en todas las cosas, como usted sera respetado. Asi como nos amamos el uno al otro, así debemos amar y respetar todos los seres vivos. Debemos aceptar control sobre todo lo que El nos ha dado. ¿Qué hay del amor y el culto al Padre? No hay demostración más grande de amor para El que la demostración del amor por otros. Dé su corazón hacia otros, en lugar de una rodilla en un culto vacío. Demuestre su amor para El, atravéz de pensamientos y actos buenos, en lugar de palabras y rituales huecos. No venere imágenes, pues El no tienen rostro, y no tienen nombre. Sino, vea Lo en todos las caras y en todas cosas buenas, y sepa que El es llamado por muchos nombres buenos. Búsquelo en toda la creación, en el corazón y la mente del Hombre, y principalmente dentro de usted mismo. Reúnanse juntos a celebrar su fé, ya que al celebrar juntos, su amor por El y por el uno al otro es reforzado y aumentado. Permita que su único ritual verdadero sea la práctica de pensamientos buenos, palabras y actos. Llámelo lo que usted escoga, celebre su fé según sus tradiciones, pero practique en todas las cosas según Su Ley. Todos los que siguen Su sendero son una persona y uno con El, como El es uno con usted. Si usted no Lo conoce, sigua Su sendero y usted Lo encontrará - y lo encontrará según su necesidad. Actúe no en Su Nombre, pero según Su Ley ***** A través del tiempo e historia las palabras del Padre se han corrompido y han sido contaminadas con las palabras temporales y especiosas del Hombre. Usted ha infligido grandes injusticias el uno al otro en el nombre del Padre. Por lo tanto, que nadie actúe en Su nombre, pero sólo según Su Ley. Desdeñe los que adjustan y transforman Sus palabras a sus propios propósitos, procuran imponer Su deseos sobre otros, recomiendan el odio, infligen el dolor, subyugan unos a otros, incitan la violencia y la guerra, o explotan injustamente unos a otros. Reunanse contra cualquiera que discrimina entre la familia del Hombre por cualquier razón, o procura excluir algunos de Su gracia pues no hay extraños en Su familia. El Padre ve sólo el corazón y mente - no la cubierta frágil que los alberga. No hay género ni color. Todos son iguales, y todos seran amados igualmente. Questione palabras y actos encontra de Su ley - y usted encontrará la verdad. Su Ley es absoluta y no conoce excepción. Las Prácticas del Hombre ***** Las prácticas del Hombre son el asunto del Hombre, y se deben gobernar por consiguiente. Tales prácticas, sin embargo, no deben violar la Ley. Utilice Su Ley impoluta para diferenciar lo correcto de lo incorrecto, y lo bueno de lo malo, al gobernar sus prácticas. Diferencie Su Ley, que gobierna el corazón y la mente, de lo que el Hombre solo gobierna la práctica. Rechaze cualquier ley del Hombre que trata de gobernar en el dominio del Padre. Deje las transgresiones a Dios, solo para El, y las transgresiones al Hombre para usted. Reconcilie sus propios asuntos como Dios reconciliará seguramente los de El. CAPITULO SEIS ***** El Obsequio de la Vida Contemplé las palabras buenas del Padre en su totalidad, y aun no podía entender por qué alguien con tanto amor permitiría o condonaría por algún propósito escondido, el sufrimiento de la humanidad, muerte y destrucción sobre ella misma. Así que lo llamé enfurecido, "¿Padre, por qué usted permite atrocidades contra el inocente?" Y El contestó, "¿Soy Yo quien escoje cometer tales actos - o es el Hombre?" Entonces El preguntó, "¿Habran menos muertos en mil años?" ***** Usted no puede glorificar el matar en pensamiento ni en acto, y aun asi declarar que aborrece la muerte. Sepa que El no considera la vida, el obsequio más grande de todos, algo que ha de ser acortada o experimentada por sufrimiento. ¿Por qué entonces, usted al que la vida se le ha dado, trata este obsequio con poca estima? La muerte no complace al Padre. Usted no debe procurar matar, y no debe procurar morir. El coloca el valor no en la muerte, pero en el persecución activa de su manera de vivir para la mejora de todos. No vea el dolor, sufrimiento o muerte como senderos hacia el Padre, ya que ellos no lo son. No procure demostrar su amor por El a través del sufrimiento o el martirio, pero por la adherencia a Su Ley; el servicio a los demás y a la protección de la vida. El sufrimiento no es un sendero; es una condición. La muerte no es un sendero; es el fin del servicio. No aspire a estar cerca a El en muerte si usted desdeña Su manera durante su vida. No espere encontrar en la oscuridad lo que usted no buscó en la luz. Sino, regocíjese que El está cerca de usted ahora, y viva según Su palabra ya que es la manera más segura de encontrarlo. El paraíso que muchos buscan es la vida en si - el trabajo para cumplir su promesa. El Dios que usted busca está en su lado. Desdeñe al Guerrero ***** Rechace las palabras del guerrero, su manera y sus medios. Sea un escudo contra él. No procure destruir enemigos pero proteger aquellos en peligro, y re-encaminar a agresores al sendero del Padre. No se convierta en el guerrero. Si usted arriesga su vida o la de otros en actos de agresión, por ninguna causa, utilize ese mismo valor para preservar la vida siguiendo la paz, ya que no hay causa más grande. Demuestre grandeza no infligiendo el sufrimiento y la muerte, pero disminuyendolo o previenela. ¿Preguntará seguramente, qué entonces debo hacer si un enemigo ataca a mi gente? Dese cuenta primero que todos son su gente - todos son su familia. Al reconocer esto usted encontrará seguramente otros medios, aparte de matar, para responder a la agresión. Si usted mata intencionalmente o causa sufrimiento, usted rompe Su Ley. No hay excepción. ¿Si se podría deshacer toda la matanza violenta innecesaria del pasado, usted no lo haría? ¿Acaso usted no correjiria las injusticias y restauria la vida a aquellos de quien se la tomó? Usted debe trabajar para impedir tales injusticias, ahora y en el futuro. La pacificación no es un acto pasivo - luche agresivamente para evitar conflicto. Sepa que la matanza de una sola persona es un holocausto, ya que la cuerda humana crece más débil con cada trozo de hilo que es cortado. ¿En la vista eterna del Padre, muchos habrán de morir durante los proximos mil años - pero cuántas generaciones pudieron haber nacido de los asesinados? Allí se encuentra la tragedia que El nos llama a rectificar. Al matar, el presente y el futuro se destruyen. Considérese entonces un sobreviviente de las innumerables matanzas del pasado, o usted no viviría de otro modo. La muerte es una consecuencia natural del vivir. No acelere lo inevitable. Finalmente, sepa que nuestra pena del sufrimiento y la muerte del uno al otro es nuestro propio castigo. Sufrimos como personas, destruimos nuestras generaciones futuras, y nos disminuimos en Su vista. Al matar, nosotros servimos al enemigo que nos degradará. El Padre no condona actos de violencia, sino, en nuestro derecho de escoger nos permite errar, para soportar las consecuencias de nuestras acciones y aprender que hay una mejor manera. CAPITULO SIETE ***** La Guerra Puede Ser Perdida Aún cuando entendí el significado de Sus palabras, la impaciencia y el criticísmo crecian en mi, en lo que me parecia Su inacción para terminar con los horrores del hombre contra el hombre. Así que grité a él enfurezido. "¿Padre, acaso usted no tiene el poder para comandar lo bueno y hacernos seguir su sendero?" Y, por primera vez, no recibí respuesta. Mas el silencio no era vacío, ya que en él reconocí que Su sendero es nuestra opción - y al no escogerlo, la Guerra puede ser perdida. ***** La persistencia de la violencia, el odio y la matanza dicen poco acerca del Padre pero mucho acerca de la humanidad. Dicen nada de Su atención o falta de atención a nuestras muchas transgresiones; ni habla sobre Su habilidad o la incapacidad para pararnos de cometer tales crímenes contra el uno al otro. El no escoge por nosotros lo que hacemos de nuestras vidas. Somos creados personas con la libertad de tomar nuestras propias decisiones y debemos tomar responsabilidad por nuestras acciones - y sus consecuencias. Ese odio, violencia y matanza persistente es la prueba amplia que la gran Guerra continua. Nosotros no debemos estar calmados en la complacencia de que es más fácil odiar que amar, tomar que dar, y matar que salvar. Los horrores que observamos son hechos por nosotros. En la continuación de estos horrores, es claro que el mal puede triunfar. Para asegurar que eso no pase, cada uno de nosotros debemos escoger libremente Su sendero y entrar activamente en la lucha. Aunque la Guerra pueda ser ganada en ausencia de su participación, también puede ser perdida por la falta de ella. Si el Padre permite continuar la Guerra, o es impotente en detenerla no es importante. Nosotros no podemos saber. Debemos tener fé que El está con nosotros siempre y reforzarnos en Su palabra. Debemos continuar con la lucha - cada uno de nosotros debe trabajar para asegurar el futuro. El nos muestra el sendero claro al éxito - si lo escogemos. El guerrero y el asesino hacen lo inconcebible sin vacilación y sin temor. Debemos mostrar la misma resolución y audacia en ayudar a impedir la violencia, guerra y matanza a través del amor, la compasión e inteligencia. Levantense sin vacilar para ayudar y proteger al débil y al vulnerable del agresor. ***** Al seguir Su sendero, usted será confrontado por fuerzas e influencias que entorpeceran su progreso. Las voces de lo bueno y de lo malo son semejantes a ésas de un hombre veraz y un mentiroso. Ellas murmuran y señalan en direcciones que ellas quieren que tome. El mentiroso confunde y distrae para que usted no pueda discernir su manera de la de un hombre veras. Pero el Padre le ha dado a usted lo que es requerido para tomar la elección correcta - la Ley y su inteligencia. La elección correcta nunca violará la Ley. La Ley es nuestra brújula - señala constantemente hacia el sendero correcto, constantemente hacia la victoria. Pruebe su dirección en contra de su Ley, y usted encontrará su verdadero curso. El CAPITULO OCHO ***** La Invitación más Grande Mi Padre demandó cosas difíciles de mí, y yo questione mi habilidad para hacer todo lo que El me preguntó. Asi que lo llamé diciendo, "Padre, yo no soy el que usted esta buscando para llevar esta carga. Soy demasiado débil e indigno para la tarea." Y El contestó, "¿Usted negaría la invitación más grande hecha para el hombre?" ***** El ha colocado muchas maravillas ante nosotros, junto con la habilidad de descubrirlas. Debemos hacerlo, y en ese descubrimiento despertemos. Debemos poner nuestras energías en el buen trabajo - en la creación de un mejor mundo para nuestras futuras generaciones y para nosotros mismos. En la creación nos movemos más cerca a El. En el descubrimiento recordamos que aun no entendemos todo, y al darnos cuenta que hay mucho que desconocemos, nuestras mentes se abrirán a las posibilidades interminables de la vida - un obsequio que no puede ser derrochado. Es verdad que El requiere mucho de nosotros - mucho de usted. Es un trabajo difícil. Encuentre la fuerza para tomar la tarea. El le insta a luchar por su propio bien, y por el de todos los que le siguen. ¿Es un tonto aquel que cree en el que no se puede ver ni escuchar - quién lucha para un futuro mejor que talvez él no pueda vivir para gozar? ¿O es tal persona un hijo verdadero de Dios? Sea esa persona. En esta vida usted es pero un visitante. El tiempo ha venido para recoger sus herramientas y prepararse para hacer su trabajo. El extiende una invitación. ¿Se negará usted? ¿La puede negar? Sea el Hijo.